Salsa Teriyaki: Una salsa con mucho umami
La salsa teriyaki es un clásico de la cocina japonesa. Es una salsa pegotuda, con un sabor intenso e irresistible. Perfecta para marinar carnes, glasear vegetales o simplemente darle un toque especial a un plato de arroz o fideos. Tiene pocos ingredientes y es muy fácil y rápida de preparar.
¿Qué es el Umami?
El umami es el quinto sabor básico, junto con el dulce, salado, ácido y amargo. Se describe como un sabor profundo y sabroso que deja una sensación placentera en el paladar. En la cocina japonesa, el umami es clave para lograr sabores balanceados y complejos, y la salsa teriyaki lo consigue gracias a la combinación de la salsa de soya, el ajo y el jengibre.
Ingredientes:
1 cucharada de maicena
1/2 taza de agua
1 cucharada de azúcar
1/2 taza de salsa de soya
2 cucharadas de miel
1 diente de ajo picado finamente o rallado
1/2 cucharadita de jengibre rallado
1 cucharada de ajonjolí
Preparación:
Disolver la maicena: En bowl pequeño, disuelve la maicena en la mitad del agua de la receta hasta que no queden grumos. Reserva.
Calentar los ingredientes: En una olla a fuego medio, agrega la salsa de soya, la miel, el azúcar, el ajo y el jengibre. Revuelve constantemente para que se integren bien los ingredientes.
Incorporar la maicena: Cuando la mezcla comience a hervir, añade la mezcla de maicena y agua a la cacerola, revolviendo constantemente.
Cocinar hasta espesar: Cocina a fuego medio-bajo hasta que la salsa comience a espesar y adquiera una textura melosa parecida a la miel (pero no te pases, ya que cuando enfríe la salsa se volverá más espesa).
Agregar el ajonjolí: Justo antes de retirar la salsa del fuego, añade el ajonjolí y mezcla bien.
Servir y disfrutar: Puedes usarla inmediatamente o dejarla enfriar antes de almacenarla en un frasco de vidrio hermético (te durará en la nevera por lo menos 2 semanas: perfecta para meal prep!).
Dale un toque especial a tu salsa Teriyaki:
Dale un toque cítrico: Agregar un poco de jugo de naranja o limón para aportar frescura.
Más profundidad de sabor: Puedes sustituir la miel por jarabe de arce o azúcar morena para un toque caramelizado.
- Añade un poco de aceite de ajonjolí para darle un toque diferente y especial.